UN RESCATE
Porque el capitán del barco es Mister Jekyll.
Porque las palabras son gratis pero el banco de las mias cierra a veces con rehenes.
Porque Superman se ha ido de vacaciones.
Existe un anillo,
que encaja en uno des tres cuatro cinco seis siete ocho nueve diez dedos,
y esos dedos son esponjas que no dispensan sino que absorven.
Su ritmo es lento, dado que la sustancia a recoger excede,
con creces
lo personalmente abarcable.
Sucede que, su hogar está patas arriba,
tachado de ser territorio comanche, pues en esa casa se libran guerras,
futuras guerras,
pasadas guerras y
presentes aunque difusas guerras.
Existe entonces un deseo de apaciguar todo aquello,
de poder abrir las puertas y cortar las cabezas negras, de ser blanca como la leche y beber el agua de toda esa lluvia.
Mantenerse no consiste en hacer maravillosos malabarismos apoyado en un solo dedo.
Mantenerse significa aprender a hacer malabarismos con todos los dedos que te han dado, y eso, obviamente no resulta tan cómodo como coger una pelota lanzada al aire.
SUEÑOS DESPERTADORES
enferma de pasado.
Pasado azul y dorado,
dorado en sueños,
que en sueños me tiene,
me tiene despierta
los bandidos del desierto
que de noche pueblo,
porque estoy aqui,
tan lejos de todo que
ni al espejo me veo
y tatuadas las retinas
de amor y tristeza
quedaron tras ver
en las sábanas sucias
los restos amargos
de un octubre sin caricias.
MONSTRUO

al acecho de mi dosis de alimento,
mis estómagos están irreverentes
y mis pezuñas de aguilucho
tienen ahora escamas absorventes.
Despedazo tras de ti todo resto de alimento,
que en el suelo escudriñando
me convierto en un sarmiento.
Mi piel verde y escamosa
supura nicotina esquizofrénica,
hediondo y pestilente
dejo un rastro deprimente.
Mis pupilas dilatadas
tienen sangre apelmazada,
de miradas asesinas,
y sedes sedimentadas.
Que llevo las tripas sueltas,
esparcidas por el suelo,
tan carentes de alimento
que ni los dedos me siento.
MORIR O MATAR
como si algo allí te fuera a morder.
Dijiste: "Hay cosas que tenemos que aprender,
yo a mentir y tú a decirme la verdad,
yo a ser fuerte y tú a mostrar debilidad,
tú a morir y yo a matar."
Y después se hizo el silencio y el silencio fue a parar
a una especie de pesada y repartida soledad,
y la soledad dio paso a un terror que hacia el final
nos mostró un mundo del que ninguno quisimos hablar.
Y así eran nuestras noches y así era nuestro amor,
comenzaba en el silencio, continuaba en el terror,
y otra vez de allí al silencio. Dime, ¿para qué hablar
de lo que pudo haber sido y de lo que jamás será,
tratando de adivinar qué fue eso que hicimos tan mal?,
si, en fin, se trata de morir o de matar.
Así que, si aún andas por aquí,
y alguien vuelve a prometerte amor,
con dinero, encanto y alguna canción,
por favor, prepárate para huir.
Vete lejos y limítate a observar
esta escena tan vulgar.
Conoció a unas cien mujeres y a cincuenta enamoró,
conoció a otros tantos hombres y con tantos se acostó,
y fundió todo el dinero y la gente se cansó
de escuchar noche tras noche la misma triste canción.
Y ahora ve que el universo es un lugar vacío y cruel,
cuando no hay nada mayor que su necesidad en él.
Y encendiendo un cigarillo se comienza a torturar
y habrá cerca alguien gritándole "hágase tu voluntad"
y el "la culpa sólo en parte es mía y en parte lo es de los demás".
De lo que se trata es de morir o de matar, de morir o matar.
Fue aquella gitana que nos leyó el porvenir,
dijo "uno es el asesino y el otro el que va a morir".
Y salimos de allí y me mirarte asustada y el miedo sonó en tu voz:
"antes de que tú me mates, prefiero matarme yo".
Y emprendiste así tu huida y yo corrí a mi habitación
y mezclé en una cuchara el polvo blanco y el marrón.
Y con la sangre aún resbalando te llamé desde ese hotel:
"Por favor, entiende que algo no funciona en mí muy bien".
Y al otro lado te oí llorar y yo seguí y no colgué,
y me suplicaste: "Déjame de una vez, déjame de una vez".
Y tus párpados cayendo se me antojan guillotinas,
y te observaré durmiendo y me pondré a susurrar:
"nuestras almas no conocen el reposo vida mía,
pero si hay algo que es cierto es que
te quiero un mundo entero con su belleza y su fealdad.
¿Por qué no puedes aceptar que esto no se trata más
que, amor mío, de morir o de matar, de morir o matar?"
Moriré, moriré, moriré ...
moriré, moriré y es lo único que sé.
Moriré, moriré ...
moriré y cuando lo haga al fin ya nada va a impedirme descansar
y así obtendré la santa paz que en vida no gocé jamás,
pues hasta morir la única opción siempre es matar, siempre matar.
LA NIÑA QUE SE ALIMENTABA DE PLOMO
Lo que mi boca calla mi mano grita, mi pecho brama
Por las caras de lo insólito lo que acontecía en la noche más
estrellada cegadoramente en la niña penetraba
Que entre mares de verdes dudas cosía su cráneo por las
heridas de la perdida batalla
Lucra su alma arrebatada de ensueños de noches de idilio y
panfletos de oferta
La noche más fría la tira del pelo, que lame su lomo
como la gata en celo
Y llora el recuerdo cargado en gestiones
de vida o de muerte para la niña en su cole
No llores pequeña, pues todos sabemos lo que de algún modo
te espera
En ansias se estomaga limando caverna de humus,
refugio de flores, frondoso en colores ardientes por nacer
Sus uñas recrecen y en pose de puma
repeinan la tierra que abre sus bocas
y escupe la bruma
De giros y olas que bailan plañidas,
absurdas reyertas de hermanas gemelas,
la una la siente la otra la vida
Quién dice su nombre! , quién grita su aroma!
Quién llora de noche si su alma no mira!
Quisiera en sus puños mecer las tensiones
que acuerdan el cuello de las bestias mansas,
lamer las heridas del cuento de
hadas
Le insulta la odiosa, la roja, la esquiva, que brinda en los labios
del ave de presa la cara cementa que ella maquilla. Maquilla
en amores en ramos de rosas tejidas de adoros de tequies y digas.
Sin cauce recorre el camino marcado, a palos de ciego
sin perro amaestrado
Intuye la vida que a voces la llama y enerva su cuerpo
y enfada su pecho, donde dos niños acunados se abrazan
y limpian las lágrimas aun por nacer.
Y el día que de su boca salga un pie, seguido de una pierna,
cadera,
columna,
cabeza,
nada podrá frenar el terremoto que de yacimientos de nieve
avendrá a la cabeza del ciego desdichado,
hambriento eterno sin cura ni remedio.
Y de sus mejillas aguarán mares
en los que cientos de nadadores
buscarán el camino a paso de crol y espadazos selváticos,
colonizando poblados y terceros mundos de mundos gobernados
por hermosas mujeres,
que peinan coronas forjadas en victoria.
No te lamentes niña, joven niña,
deshaz todas esas clásicas premisas canon de vidas perfectas,
ríe,
ríe y goza mientras puedas, mientras aun sepas
que tu sangre no se seca,
que los cimientos de tu palacio no están atados a ninguna tierra,
sino que vuelan al aire cual ave paradisiaca
Que el peso que ahonda los latidos de tu garganta
no es más que vida,
esa que te sobra
y que sin duda regalas al que bien la mira en el fondo de tus
ojos.
Lánzate y grita en susurros rosados
y viaja en los tímpanos guardianes de corazones fortaleza.
Manda callar todas ellas, las falsas, baratas promesas,
Clichés machacados con poses perfectas,
rituales sin alma y mayúsculos egos.
Su nombre no me asusta lo más mínimo, pues se yo bien que
aquí dentro,
solo llega
quien
yo permito.




