Mostrando entradas con la etiqueta sinestesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sinestesia. Mostrar todas las entradas

pregúntame en qué mundo vivo
y te abriré los párpados a trescientosesentagrados,
y si esperas un sonido cierra los ojos para poder verlo
y te abriré los párpados a trescientosesentagrados,
y si esperas un sonido cierra los ojos para poder verlo
By
Labels

Que aparezcas
de repente y sin previo aviso mientras
huelo las húmedas esquinas de los perros
que se bañan en el reflejo verde del asfalto,
que piso con los ojos horizontales desde tres metros voladores,
y de súbito
un sueño se pasea por delante,
con colores, campanillas retazos navideños y un intenso olor
a violines, limítrofes de lo alto,
escuchar la vomitona de los habitantes profundos...
...y ellos que se acarician las manos en secretos compases programados,
y ellas que protegen los bordillos ancestrales cual guardianas de cientos de vidas
en lo más vasto de sus pozos negros
y huele a húmedo
tan profundamente que podría aflojar los engranajes de todas las piezas que componen este cuerpo, éste vehículo, para irlas desperdigando, señalando cada punto mágico de este camino de mis ojos,
desgranarme pues en un recorrido de pequeños cliks,
con el insondable ruido sordo de las cataratas
que retumba en las cuevas de la máquina-habitáculo.
en los ojos la lengua de las ranas
en la casa, huracanes de belleza
By
Labels
VERDE FTALO
De repente he recordado que mi nombre tiene Cuatro letras,
y que eso da sentido a muchas cosas.
La mayoria de esas cosas no tienen nada que ver contigo, al menos,
no directamente.
Esa cifra se ha posado sobre mis dedos, mientras me contemplaba en un espejo
de plasma pixelado.
Se ha metido en mi garganta
a través de mis oídos, el cuatro.
Me ha dado alguna que otra bofetada de gustosa razón,
si.
Pero nada ha sido definitivo, visto lo visto.
Además, ese cuatro de un bonito verde ftalo, me augura futuras vivencias, me gusta pensar...
Había empezado a escribirte un poema, pero no era el momento,
el cuatro y las letras amarillas dijeron en voz alta, que por ahora, no merecia la pena,
aunque yo, siempre estoy dispuesta a esperar
una ocasión especial.

Read more »
y que eso da sentido a muchas cosas.
La mayoria de esas cosas no tienen nada que ver contigo, al menos,
no directamente.
Esa cifra se ha posado sobre mis dedos, mientras me contemplaba en un espejo
de plasma pixelado.
Se ha metido en mi garganta
a través de mis oídos, el cuatro.
Me ha dado alguna que otra bofetada de gustosa razón,
si.
Pero nada ha sido definitivo, visto lo visto.
Además, ese cuatro de un bonito verde ftalo, me augura futuras vivencias, me gusta pensar...
Había empezado a escribirte un poema, pero no era el momento,
el cuatro y las letras amarillas dijeron en voz alta, que por ahora, no merecia la pena,
aunque yo, siempre estoy dispuesta a esperar
una ocasión especial.

By
Labels
PERRO REVENTADO

Floto en un mar muerto,
floto sin dirección,
floto sin una dirección.
Bajo la mar todo ha muerto,
el cielo ya se voló,
la luna ya se vendió.
Fuimos de nuevo engañados
con grasa, con grasa,
con grasa de cerdo.
Anorexia ...
Anorexia ...
Anorexia ...
Un perro
reventado en el arcén
me hizo despertar.
Nada de nada
de nada de nada
de esto jamás cambiará.
Está podrida,
está podrida la mar,
está podrida,
podrida, podrida,
podrida, podrida la mar.
Está podrida ...
Está podrida ...
Está podrida ...
El Columpio Asesino, Floto
floto sin dirección,
floto sin una dirección.
Bajo la mar todo ha muerto,
el cielo ya se voló,
la luna ya se vendió.
Fuimos de nuevo engañados
con grasa, con grasa,
con grasa de cerdo.
Anorexia ...
Anorexia ...
Anorexia ...
Un perro
reventado en el arcén
me hizo despertar.
Nada de nada
de nada de nada
de esto jamás cambiará.
Está podrida,
está podrida la mar,
está podrida,
podrida, podrida,
podrida, podrida la mar.
Está podrida ...
Está podrida ...
Está podrida ...
El Columpio Asesino, Floto
By
Labels
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


